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NUEVA ETAPA

Queremos agradecer a todos nuestros clientes el apoyo y la complicidad que nos han brindado durante estos más de 7 años que hemos estado juntos.

Pero ha llegado la hora de un relevo en el Centro y de dar una vuelta a nuestro futuro… ¡Tenemos muchos proyectos! y muchas ganas de meternos en ellos.

Pero no os abandonamos…no! Hemos dejado el Centro en manos de Amparo que os va a dar una continuidad en los tratamientos y va a mantener la calidad que tanto os gusta. Además también tiene muchos proyectos y muchas ideas que os van a gustar, además de incorporar varias cosas muy interesantes ¡¡No dejéis de preguntarle!!

Muchas gracias a todos por estos años. Han sido maravillosos y muy motivadores. Os dejamos en las mejores manos y con nuestros mejores deseos salud, buenos momentos y mucha belleza.

¡Os llevaremos siempre en el corazón! Muchos besos a todos

 

¡VOLVEMOS!

Ha sido duro, ha sido difícil, pero lo estamos consiguiendo y, poco a poco, volveremos a compartir y juntarnos con nuestros seres queridos.
Este lunes día 4 de Mayo volveremos a estar con vosotros para ir acostumbrándonos a la nueva verdad que nos rodea y que, de momento, se va a quedar un buen rato.
En Abanollia Sanchinarro estamos implantando todas las medidas necesarias para evitar el contagio del Covid19 y mantener la higiene y la salud de todos durante los tratamientos.
Esperamos que os animéis a retomar vuestras sesiones con nosotros, únicamente recordar venir provistos de mascarillas y guantes para mantener la seguridad.

De momento atenderemos sólo con cita previa, por favor, tened en cuenta que estamos reorganizando la agenda para dar más tiempo a cada una a fin de evitar contacto entre clientes.

Para más información, rogamos contactéis con nosotras a través de teléfono o whatsapp

¡¡Pide cita!!

Propósitos de Año Nuevo

Sabemos que existe el tópico de año nuevo, con frases como “de este año no pasa”, “este año sí”, y son muchas las veces que no cumplimos estos propósitos de Año Nuevo. Es por eso que queremos que este año sea el definitivo y que no se te pase nada por algo para mejorar tu salud y bienestar.

¿Y qué puedes hacer? La actitud ante un cambio de hábitos es lo más importante, tener ganas y motivación para empezar a tener un estilo de vida saludable. En Abanollia Sanchinarro te hemos confeccionado una lista de consejos para conseguir ese estilo de vida deseado.

  • Hacer ejercicio: apuntarse al gimnasio es uno de los grandes propósitos de Año Nuevo, y aunque sea una obviedad, no podemos dejar de recordar que gracias al ejercicio y la liberación de endorfinas que comporta, el cuerpo siente una sensación de satisfacción con uno mismo que ayuda a reducir el estrés y aumenta la autoestima y el bienestar.
  • Mejorar la alimentación: mejora tu forma de comer pero hazlo siguiendo los pasos adecuados que hagan que cambies de hábitos, no recurras a dietas milagro e imposibles. Infórmate sobre nutrición, de la mano de los mejores profesionales, y entiende el concepto de dieta equilibrada para que disfrutes de la comida sana y que tener una buena dieta sea un estilo de vida, no una obligación.
  • Controlar el estrés: es cierto que en la sociedad de hoy en día, debido a los horarios laborales, la autoexigencia personal que cada vez más frecuente, etc., predomina el estrés, y por eso es muy importante aprender a relativizar y a priorizar lo que es más importante en tu vida, entendiendo que paso a paso se consiguen las cosas. Puedes ayudarte de libros de autoayuda, profesionales como psicólogos…, para conseguir controlar ese estrés.
  • Dedícate más tiempo a ti mismo: tan importante es hacer dieta y ejercicio para verte y sentirte bien como cuidar tu interior para sentirte feliz contigo mism@. Es esencial dedicarte tiempo a solas, en el que conectes contigo y aprendas a quererte. Hay ejercicios como el yoga, la meditación, y otros métodos de relajación (incluso acudir a un balneario) que pueden ayudarte a relajarte y a encontrar la paz interior. También ir a un centro de estética y belleza te puede ayudar a cuidar también tu piel y mimarte. Cuídate y no te olvides de lo importante que es la autoestima en tu vida.
  • Apartar los hábitos perjudiciales: dejar de fumar, no beber tanto, apartarte de la vida sedentaria… Todo aquello que sabes que no es bueno para tu salud debes alejarlo de tus hábitos poco a poco, ¡no es un proceso fácil pero tampoco imposible!

Diez consejos nutricionales para sobrevivir a la Navidad

La Navidad está a la vuelta de la esquina y los excesos nutricionales que conlleva esta época del año también. Pero hay que recordar que estos descuidos navideños son relevantes para la salud, sobre todo para la cardiovascular, ya que si no se cuida lo que se come, el organismo puede enfrentarse a aumentos de colesterol, subidas de la tensión arterial y una ganancia en kilos nada saludable.

Diversos factores contribuyen a hacer de la Navidad un periodo peligroso para la salud nutricional. Por una parte, en estas fechas la gente se decanta por menús y recetas más elaborados que a menudo incluyen en su composición salsas o ingredientes ricos en grasas, y tampoco son raros los aperitivos antes de comer que incluyen frituras o cócteles poco saludables. Por otro lado, la gente tiende a relajarse con el alcohol y el tabaco.

Optar por la comida saludable, no picar entre horas, tener cuidado con los dulces y vigilar la básculas, son algunos consejos para superar la Navidad.

En Abanolia Sanchinarro queremos a minimizar estos peligros navideños a nuestra salud y te recomendamos seguir nuestros consejos para superar este período.

  • 1. También en Navidad, realizar cinco comidas al día. Desayuno, almuerzo a media mañana, comida, merienda y cena. Los expertos recomiendan esta rutina alimenticia porque evita dejar pasar mucho tiempo entre comidas, lo que disminuye la ansiedad por la comida y previene el ‘picoteo’ entre horas. Además, un buen desayuno aumenta el rendimiento físico e intelectual.
  • 2. Optar por la cocina saludable.Con el fin de compensar las frituras y salsas tradicionales, para el resto de comidas de estos días, mejor cocinar al vapor, al horno o a la plancha. Si es posible, se deben disminuir los platos con grasas saturadas (presentes en carnes, embutidos y productos de pastelería) y optar por el aceite de oliva y el pescado azul, por sus propiedades cardiosaludables.
  • 3. Si hay que cocinar, no picar mientras se hace.Si esto no se puede evitar, conviene tener a mano fruta de temporada, que hidratará y saciará. También se pueden tomar frutos secos como las almendras, muy típicas en esta época y ricas en vitaminas, minerales y antioxidantes; poseen demostrados beneficios cardiosaludables, y tienen la propiedad de saciar por lo que ayudan a evitar que se coman otros alimentos más calóricos
  • 4. Recordar comer frutas, verduras y hortalizas. Al menos, los días en los que no haya celebraciones con amigos, familiares o compañeros de trabajo, se deben equilibrar los excesos con frutas y verduras, así como alimentos ricos en hidratos de carbono. Su fibra regula el tránsito intestinal y controla los niveles de colesterol.
  • 5. Dejar la sal en el salero. La sal provoca retención de líquidos, además de aumentar el riesgo de hipertensión. Para no restar sabor a las comidas, se puede sustituir por apio, especias o hierbas aromáticas. También se deben evitar los alimentos precocinados y en conserva o enlatados, por su alto contenido en sal.
  • 6. ¡Alerta con los dulces! Los turrones, mazapanes, polvorones y bombones son tan tentadores como calóricos, y además, son una de las comidas que más a la vista están estos días. Por eso, conviene disfrutarlos sin excesos. Para conseguirlo, compartirlos con los compañeros de mesa es una buena fórmula. También se deben intentar no repetir postre para evitar el exceso de azúcar.
  • 7. No agüar la fiesta con el alcohol. Los vinos, el champán, las copas y los licores riegan los eventos navideños, pero abusar del alcohol puede provocar a corto plazo la temida resaca, además de que supone una ingesta de calorías vacías e inútiles. Si se intercala entre las tomas algo de agua con gas o limón, se evitarán los dolores de cabeza del día posterior. Otro truco es reservar el champán y el cava para el momento del brindis.
  • 8. Intentar beber al menos ocho vasos de agua al día. Se trata de un hábito muy beneficioso que se debe mantener en Navidad, pues el agua facilita tránsito intestinal e hidrata del organismo. También se pueden ingerir infusiones, sopas y zumos naturales, pero evitar, en la medida de lo posible, los refrescos.
  • 9. Vigilar la báscula. No hay que obsesionarse ni pesarse todos los días, pero sí controlar el peso de manera periódica. Un aumento demasiado repentino debe servir de señal de alarma.
  • 10. El mejor regalo es un podómetro. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda practicar al menos 30 minutos diarios de ejercicio físico. Para controlar el número de pasos, es conveniente usar un podómetro, que puede ser un útil regalo para pedir a los Reyes Magos o a Papá Noel.

Proteínas vegetales ¿dónde las encontramos?

Dentro de los alimentos que nos aportan proteínas vegetales encontramos por ejemplo las legumbres, frutos secos y semillas. Estos alimentos de origen vegetal son fuentes de proteínas, así como de fibra y grasas saludables, sobre todo en el caso de los frutos secos y semillas. 

Este grupo de alimentos se sitúa en el cuarto eslabón de la pirámide alimentaria junto a los pescados, carnes blancas y huevos. 

Dentro de nuestra gastronomía las legumbres más habituales son las lentejas, garbanzos, habas, alubias y guisantes. Curiosamente a este grupo también pertenecen los altramuces, y los cacahuetes, aunque en estos últimos su consumo se hace a modo de frutos secos, también son leguminosas.  

En el caso de los frutos secos y semillas, los más consumidos son las almendras, avellanas, nueces, pistachos, piñones, etc., y semillas de girasol, calabaza, sésamo, lino, etc. 

Además, también algunos cereales, como, por ejemplo, la avena, el trigo, la espelta, la quinoa o el arroz, aunque se caracterizan por su gran aporte en hidratos de carbono también tienen unas cantidades significativas de proteínas. 

Nutrientes

Tanto las legumbres como los frutos secos y semillas son alimentos típicos de la dieta mediterránea y son claves en el aporte de proteínas, grasas saludables, fibra, vitaminas y minerales, así como sustancias fitoquímicas de gran interés para la salud.

Las legumbres nos aportan entre un 20-30% de proteínas, más del 50% de su peso de hidratos de carbono de absorción lenta y son fuente de fibra. Apenas contienen grasa, (excepto la soja y los cacahuetes), y aportan vitaminas del grupo B y minerales como el magnesio, calcio y hierro. Además, contienen sustancias como polifenoles e isoflavonas, que están siendo estudiados por su potencial para la salud. 

Los frutos secos y semillas se caracterizan por tener menos de un 50% de agua, son ricos en grasas, de ahí su elevado aporte calórico, pero se trata de grasas saludables. Además de proteínas aportan fibra, vitaminas y minerales como la vitamina E, selenio, cobre, zinc, calcio y magnesio, además de fitoesteroles y polifenoles. 

Comparándolas, la calidad proteica de las legumbres es mayor que la de frutos secos. En el caso de las legumbres solo les falta un aminoácido esencial, la metionina. Es por ello que, si se combinan correctamente los grupos de alimentos vegetales, en la misma comida o durante todo el día, se complementan sus déficits en aminoácidos, mejorando así la calidad de la proteína. Es decir, si combinamos las legumbres junto con los cereales. Por ejemplo, lentejas con arroz o soja con trigo, se completa la calidad de la proteína de las legumbres obteniendo una proteína vegetal de alta calidad y con la ventaja de que no aportan grasas saturadas ni colesterol. 

Consumo

La recomendación de consumo es alternar las fuentes proteicas diarias y semanalmente de modo que se tomen 1-3 raciones diarias entre carnes de ave, pescados, huevos y otras fuentes de proteínas de origen vegetal como legumbres o frutos secos. 

Semanalmente se recomiendan al menos 2-3 raciones de legumbres y de frutos secos su consumo debería ser de 3 a 5 raciones semanales.

Una ración de legumbres oscila entre 60-80 g en crudo, que son unos 150 – 250 g en cocido.  

En frutos secos y semillas, se recomiendan raciones de entre 25 – 30g, lo que equivaldría a 1 puñado pequeño, con la mano cerrada, aproximadamente corresponde a 15-18 almendras o 6-8 nueces peladas. 

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